Un lindo finde, poco viento, bastante sol, de modo que el sábado sacudí un poco el polvo de la KLR y partí para Puerto Pirámide, un trayecto de aproximadamente 100 kilómetros desde Puerto Madryn que he hecho incontables veces pero que no por eso deja de ser muy disfrutable. Es que están los matices, los detalles, las pequeñas diferencias que hacen que jamás transitemos el mismo camino dos veces porque el camino cambia al igual que las circunstancias. Dejo algunas pocas imágenes del día pasado con mi moto.
Algunos pensamientos e imágenes sobre mis viajes y otras circunstancias de mi vida.
lunes, 5 de agosto de 2019
miércoles, 3 de julio de 2019
El invierno está aquí.
El sol comienza a despuntar en esta mañana fría y ventosa de principios de invierno, no es el mejor clima pero igualmente hay que salir a caminar un poco, al menos no hay nada congelado como en los días anteriores.
Existen algunos senderos a orillas del mar que son escasamente transitados, me gustan porque puedo andar horas sin apenas cruzar a nadie, puedo entonces oír las olas sobre la costa, el graznido de las gaviotas y lejos, como en otro mundo, el ruido de motores y bocinas del que hemos escapado hasta aquí.
Existen algunos senderos a orillas del mar que son escasamente transitados, me gustan porque puedo andar horas sin apenas cruzar a nadie, puedo entonces oír las olas sobre la costa, el graznido de las gaviotas y lejos, como en otro mundo, el ruido de motores y bocinas del que hemos escapado hasta aquí.
domingo, 19 de mayo de 2019
Domingo de otoño.
Este domingo de otoño amaneció fresco y soleado, además el viento era suave de modo que para aprovechar estas circunstancias tan favorables y tan poco frecuentes salimos con la KLR a dar una vuelta por los caminos patagónicos.
sábado, 4 de mayo de 2019
El Cóndor, Rio Negro, Mayo 2019.
Esta semana se nos presentó
buena, el martes 30 de Abril fue feriado provincial y el miércoles 1 de mayo
feriado nacional. Esteban me llamó para ver si podíamos hacer algún viajecito
corto y rápidamente nos decidimos por ir a un balneario llamado "El Cóndor"
que está próximo a la ciudad de Viedma en la provincia de Río Negro. Son poco
más de 400 km desde nuestra ciudad Puerto Madryn.
Partimos el martes a las 8:30, el
día estaba bastante frío, entre 5º y 8º, pero bien abrigados se estaba bien.
Hicimos nuestras paradas técnicas habituales en Sierra Grande y San Antonio
Oeste, en la primera estuvimos compartiendo charla de ruta con un brasileño
oriundo de Santa Catarina, regresaba de un viaje a Ushuaia y el glaciar Perito
Moreno, viajaba en solitario en su Suzuki V Strom 650 XT ¡Justamente la moto
que me gusta! Se veía muy linda y Marco, su dueño, estaba muy conforme con el
desempeño de su máquina.
A primera hora de la tare
llegamos a El Cóndor, es un pequeño balneario que se encuentra a menos de 30 km
de la ciudad de Viedma. Nos instalamos en el departamento que habíamos
alquilado, un lugar amplio y muy cómodo con todo lo que necesitábamos para una
buena estadía. Luego de un paseo a pie por la pequeña villa salimos a hacer las
compras para el infaltable asado, más tarde disfrutamos de la comida bien cerca
del fuego. Pensaba qué mecanismos mentales se despiertan en nosotros cuando
estamos viendo la carne asarse y sentimos el calor de las llamas en una noche
fría, deben ser muy antiguos y muy fuertes a juzgar por la intensidad del
disfrute.
Al día siguiente recorrimos toda
la zona con nuestras motos, en verdad tienen muchos lugares bellos en esa
localidad, después fuimos por un almuerzo tardío al comedor del casino,
excelente comida, rica, abundante y a muy buen precio "La Rusa"
propietaria del local nos atendió de maravillas, nos alimentó el cuerpo con su
comida y el alma con su charla. Lo mejor de estos viajes suelen ser las
personas que uno encuentra en el camino, ellas y sus historias de vida nos
enriquecen siempre.
La tarde se fue poniendo ventosa,
al atardecer llegamos al departamento justo cuando el viento comenzó a soplar
con intensidad, revisamos las motos, lubricamos cadenas y las pusimos bajo
techo, a la medianoche cuando nos retiramos a descansar había comenzado a
llover y el viento seguía, cada vez más fuerte.
El amanecer del día del regreso
se presentó auspicioso, estaba frío pero el viento y la lluvia habían cesado
completamente, desayunamos, armamos las motos y a las 9:00 estábamos en marcha.
Esa jornada fue de las que pocas veces nos tocan acá en el sur, viajamos todo
el tiempo sin el molesto viento, disfrutamos de las rutas largas y solitarias
dejando rodar nuestras máquinas y vagar
nuestras mentes, alargábamos las paradas para que el viaje dure un
poquito más. A media tarde llegamos a Puerto Madryn. Final de otro estupendo
viaje.
Camino a "El Pescadero"- Desembocadura del Río Negro en el mar.
Costa de mar.
Lugar para pesca y surf.
Costanera de El Cóndor.
Dunas.
Barrancas
Almuerzo preparado y servido por "La Rusa".
jueves, 25 de abril de 2019
Flores de Otoño.
Las últimas flores de mi jardín, el otoño avanza pero ellas resisten con la tenacidad de su belleza.
lunes, 15 de abril de 2019
LA PAMPA, ABRIL DE 2019.
Buscando
en la página de motoencuentros leí que había uno planeado para los días 12, 13
y 14 de Abril en la ciudad de Jacinto Aráuz en la provincia de La Pampa, me
pareció una buena oportunidad para hacer un viajecito y conocer esa zona.
Inmediatamente se sumó Esteban deseoso de hacer el primer viaje largo en su
Benelli TRKx recién adquirida que vino a reemplazar a la malograda Suzuki DR
800 BIG que se rompió en el viaje anterior y que con 25 años a cuestas no
resulta sencillo poder repararla.
Partimos
desde Puerto Madryn el día Viernes 12 de Abril a las 8 de la mañana rumbo al
norte en un viaje tranquilo con las paradas necesarias para repostar, a las
17:00 y luego de 700 km estábamos en Guatraché lugar en el que conseguimos una
cabaña para alojar. Lo único para destacar en esta etapa fue el fuerte viento
en contra que tuvimos y que nos sacudió bastante además de hacernos consumir
más combustible.
Dimos
unas vueltas por Guatraché un pueblo tranquilo y muy agradable, las cabañas
están en un solar muy lindo, alejado del pueblo, en el que se respira paz y
silencio, compramos algo de carne y esa noche comimos un lindo asado.
Al
día siguiente visitamos la laguna de Guatraché en la que se encuentran las
termas del mismo nombre las que por el momento no estaban habilitadas. Desde
allí nos encaminamos a Jacinto Arauz lugar del encuentro y pasamos el resto de
la jornada saludando conocidos, viendo motos y disfrutando del ambiente motero.
Por la tarde fuimos a visitar el museo “El Pato” que nos quedaba en el camino
de regreso en la localidad de General San Martin. Llegamos alrededor de las 4
de la tarde y nos llamó la atención encontrar las calles desiertas, no había
personas ni en la plaza principal, tuvimos que dar unas cuantas vueltas hasta
encontrar alguien que nos indicó dónde quedaba el museo. Llegamos y fuimos
atendidos por la señora Coca Calvet viuda de Aldo Hernando alias “El Pato” en
cuya memoria se habilitó este museo en el lugar en el que estaba su taller de
motos y bicis. La señora Coca que cuenta ya con 81 años nos dio un recorrido
completo por las instalaciones que atesora muchos elementos de interés entre
ellas motos y partes de ellas acumuladas por Aldo durante toda su vida como
vendedor de repuestos y “tallerista” como lo definen en el lugar.
A
la tardecita emprendimos el regreso, encontramos una puesta de sol bellísima en
la ruta de esas que uno quisiera disfrutar todos los días. cenamos y nos
acostamos temprano, al otro día había que madrugar para emprender el regreso.
El
Domingo poco después de las 8 comenzamos a rodar, era un amanecer algo frío, el
sol tibio de otoño apenas salía y pintaba todo el paisaje de color amarillo
dorado mientras que su oblicua luz resaltaba con luces y sombras los desniveles
típicos del paisaje pampeano. Un momento hermoso, marchando con nuestras motos en la soledad de un domingo temprano en el
campo. Esto es lo que hace que ame andar en mi moto. La jornada fue tranquila,
para disfrutarla. A las 16:30 arribamos a Madryn luego de haber recorrido 1.500
km entre ida y regreso, esta vez se nos hicieron cortos.
Laguna Guatraché.
Museo "El Pato"
Atardecer en el camino.
Se va la tarde.
viernes, 15 de marzo de 2019
CORDILLERA Y CAMINO DE LOS 7 LAGOS MARZO DE 2019.
- 07/03/19
IDA, PUERTO MADRYN – VILLA LA ANGOSTURA.
Andábamos
con ganas de hacer algún viaje más o menos largo como para dar inicio a la
temporada 2019, antes de que comiencen los días fríos acá en la Patagonia. Como
hacía un tiempo que queríamos hacer la ruta de los siete lagos comenzamos a
planear algún recorrido que pudiésemos hacer en una semana o menos. Finalmente
nos decidimos por tomar la ruta 3 hacia el norte, luego la 23 hacia el oeste la
que nos depositaría en Dina Huapi justo en el cruce con la ruta 40 y desde allí
planear los recorridos por la zona de los lagos.
Según
ese plan el día Jueves 7 de Marzo bien temprano partimos desde Puerto Madryn Esteban,
Edgardo y yo a bordo de nuestras motocicletas con la intención de hacer unos
900 km en ese primer día de viaje, sería algo cansador pero nos dejaba más
tiempo para disfrutar de la comarca andina. La salida del sol nos sorprendió en
la ruta mientras un suave viento de cola nos ayudaba a marchar a buen ritmo.
Disfruté mucho de esa hora mágica en la que las primeras luces del día dejan
apenas sospechar el paisaje más allá del haz de nuestros faros. Desayunamos y
cargamos combustible en Sierra Grande y seguimos hasta el cruce con la ruta 23,
allí tomamos rumbo Oeste hasta la localidad de Valcheta donde volvimos a
repostar. El viento comenzó a soplar fuerte desde el Oeste así que lo teníamos
justo de frente, fuimos pechando el viento y la subida pues al marchar hacia la
cordillera íbamos ganando altura a medida que avanzábamos, al menos yo con los
42 Hp de mi KLR en muchos tramos no podía ir a más de 110 km/h. Teníamos como
ventaja el buen estado del asfalto y el poco tránsito de vehículos, eso nos
permitía mantener un buen promedio.
Después del mediodía llegamos a Ingeniero
Jacobacci luego de repostar en Los Menucos. Allí, mientras esperábamos para
cargar combustible, el caballete central de la moto de Edgardo se desprendió y
cayó al piso, de haber ocurrido mientras rodábamos seguramente habría tenido
consecuencias serias. Luego de cargar combustible y comer algo liviano partimos
para encarar el tramo más difícil pues de los 180 km que hay hasta el cruce con
la ruta 40 al menos 100 son de ripio. El camino que está en obras alternaba
asfalto y ripio, en los tramos sin asfaltar los camiones levantaban mucho polvo
lo que dificultaba la visión y si bien el suelo estaba bastante firme la marcha
se hacía un tanto movida debido a las irregularidades del piso y a las piedras.
Finalmente llegamos a Dina Huapi donde además de cargar combustible lubricamos
las cadenas y revisamos las motos. En mi caso perdí un bulón de la brida de
sujeción del caño de escape, además se rompió una pata del anclaje del valijón
derecho. Edgardo perdió 3 de los cuatro bulones del chapón cubre carter y un
bulón del guarda cadenas, Esteban no acusó ninguna avería.
Cerca
de las 17 horas estábamos listos para hacer el último tramo, éste mucho más
corto, hasta Villa la Angostura distante unos 70 km, lugar que sería nuestra
base y en el que pensábamos alojar un par de días. Llegamos alrededor de las 18
hs y apenas nos detuvimos con la intención de consultar sobre posibles
hospedajes se nos acerca una persona ofreciéndonos una cabaña a tres cuadras de
donde estábamos. Fuimos a verla, nos gustó y nos quedamos.
Fue
una jornada larga, un total de 900 km, luego de un baño reparador para sacarnos
el polvo del camino fuimos a comer, charlamos sobre las circunstancia del día y
cerca de la medianoche finalmente nos entregamos al merecido descanso.
- 08/03/19
CAMINO DE LOS SIETE LAGOS.
Mis
compañeros se quedaron adheridos a las sábanas, la jornada de ayer los agotó,
se levantaron cerca de las 10 de la mañana. Nos equipamos, preparamos las motos
y salimos para desayunar y luego continuar hasta San Martin de los Andes por el
famoso camino de los siete lagos. Es un camino típico de montaña con muchas
curvas y contracurvas, entretenido y divertido para recorrerlo en moto aunque
hay que conducir con mucho cuidado pues aún en Marzo, con poca gente, siempre
se encuentra a quien maneja como si fuera solo en la ruta sin respetar a los
otros conductores y menos si estos son motociclistas. En los 108 km de
recorrido se pueden observar los siete lagos: Correntoso, Espejo, Escondido, Villarino,
Falkner, Machónico y Lácar, a orillas de este último está la bella ciudad de
San Martin de Los Andes lugar al que arribamos alrededor de las 14 hs para
disfrutar de un almuerzo tardío y un breve recorrido por sus calles. De regreso
fuimos deteniéndonos en miradores y rincones para tomar algunas fotos y
disfrutar del paisaje con más detenimiento.
Click aquí para ver: Vista "A vuelo de pájaro" del camino de los 7 lagos.
Click aquí para ver: Vista "A vuelo de pájaro" del camino de los 7 lagos.
- 09/03/19
HACIA EL SUR.
Tampoco
se madrugó hoy, dos tercios del grupo encuentran irresistible permanecer en la
cama por las mañanas, yo tengo el hábito de levantarme temprano así que más o
menos en silencio para no perturbar demasiado a los dormilones me levanto y
comienzo a acomodar mis ropas y equipo. A las 10 se levantó el resto de los
viajeros y comenzamos a organizar la jornada. La idea fue desayunar y luego
partir hacia la ciudad de Esquel distante unos 370 km. Así lo hicimos, al
mediodía recorríamos la ruta 40 hacia el sur, bordeamos el hermoso lago Nahuel
Huapi, cruzamos la ciudad de Bariloche y continuamos hacia el sur. Paramos a
almorzar en El Bolsón, una pintoresca localidad con una idiosincrasia muy
particular, Edgardo y Esteban recorrieron la feria de artesanos y compraron
algunos recuerdos, luego del almuerzo continuamos viaje. En este último tramo y
casi llegando a Esquel tuve que hacer un breve cross country, en una curva
bastante cerrada me encontré con un pozo, no sé qué fue lo que sucedió pero al
pisar el pozo la moto cambió de trayectoria hacia fuera de la curva, como venía
doblando muy pegado al borde externo en cuestión de nada me encontraba en la
banquina. La curva se cerraba más y el piso de ripio de la banquina no hacía
posible que acostara la moto para doblar pues lo más seguro es que terminara en
el piso, como se veía un buen trecho de terreno bastante despejado más allá de
la banquina enderecé la moto y fuimos al campo, manubrio recto y firme como
manda el manual, levantamos un poco de polvo, dimos unos saltos en algunos
montículos pequeños de tierra suelta y finalmente nos detuvimos. Pero no habría
de tenerlas todas conmigo, cuando ya estaba la moto detenida se inclinó hacia
la izquierda donde el terreno era más bajo, no pude afirmar mi pié en el suelo
y en cámara lenta fuimos moto y jinete al piso, tierra suelta y blanda, caída
suave, de modo que lo único lastimado fue el orgullo. Como llevo valijones y
tengo instaladas las defensas no hubo daño a los plásticos ni a ninguna otra
parte, ni siquiera se desalinearon los espejos. Hubo suerte esta vez.
Ya
en Esquel encontramos una cómoda y amplia cabaña, nos instalamos y luego de
bañarnos y descansar un poco fuimos a comer. Durante la cena programamos la
jornada siguiente, saldríamos temprano (pude convencer al resto de la imperiosa
necesidad de levantarnos a las 8:00 al menos) para recorrer los casi 700 km que
nos separaban de Puerto Madryn. Poco después de la medianoche estábamos
descansando.
- 10/03/19
RUMBO AL MAR.
A
las 7:45 y haciendo el mayor ruido posible me levanté, a las 8 y unos minutos
se levantaron mis compañeros. Armamos las motos y nos acercamos a la estación
de servicio para desayunar y completar los tanques antes de salir. Poco después
de las 9 salimos rumbo al este, la localidad de Tecka sería nuestra próxima
parada. El tramo de ruta entre Esquel y Tecka es muy lindo, el asfalto está en
óptimas condiciones y el paisaje es muy agradable. Después de repostar
continuamos viaje, todo anunciaba una travesía normal pero apenas recorridos 50
km veo que la moto de Esteban larga dos bocanadas de humo negro por el escape y
comienza a detenerse, paramos al costado del camino y comprobamos que la moto
no encendía, verificamos el circuito de combustible y estaba normal pero no
había chispas en las bujías, un problema de encendido imposible de detectar o
solucionar en la ruta con nuestras herramientas para emergencias. Como no había
señal de celular Edgardo se volvió 50 km hasta Tecka y llamó al
Auxilio-remolque, por ser un día Domingo sabíamos que la espera iba a ser larga.
Todos tenemos cobertura de la empresa “Moto Auxilio 24” pero nunca habíamos
utilizado el servicio por lo que ignorábamos la calidad de la respuesta ante
una demanda. Esperamos un par de horas hasta que a las 14:30 regresó Edgardo
para avisarnos que el remolque estaba coordinado, vendrían alrededor de las
16:00, cargarían la moto, alojarían a Esteban en un hotel de la localidad de
San Martin y al día siguiente continuarían para Puerto Madryn. Sólo nos restaba
esperar, Edgardo siguió viaje, por razones de trabajo debía estar el día lunes
en la oficina. En un paisaje desolado en el que lo único que se erigía a más de
50 cm del piso era un cartel de “Máxima 80” , bajo un sol sin nubes y un viento
norte que no dejaba de soplar nos acomodamos para la larga espera. A las 17:15,
cuando el remolque llevaba más de una hora de atraso decidimos que iría hasta
Tecka para llamar a la asistencia e informarme, si no podían asegurarnos el
remolque antes del anochecer buscaría algún transporte que pudiera trasladar la
moto hasta la mencionada localidad para pasar allí la noche. Arranqué, en la
cima de la cuesta en la que vería por última vez la moto averiada miro por el
espejo retrovisor y veo un vehículo blanco acercarse al lugar donde estábamos,
otra de las tantas camionetas que pasaron durante el día pensé, igualmente
cabía la esperanza de que fuera el remolque, como ya había descendido del otro
lado de la cuesta no los podía ver de modo que aminoré la velocidad, en caso de
que no sea el remolque me va a pasar pronto y si no me pasa regreso. Como en un
par de minutos a marcha lenta no pasó ningún vehículo di media vuelta y
regresé, apenas alcancé la cima de la cuesta vi las luces ámbar del remolque al
lado de la moto averiada de Esteban lo que me causó gran alegría. Una vez
subida la moto al remolque y ya seguro de que mi compañero sería trasladado en
el mismo camión al hotel reemprendí el viaje, esta vez solo.
Mi
plan era llegar hasta la localidad de Los Altares y hacer noche allí, el tramo
de ruta que va de Paso de Indios hasta Las Plumas está muy deteriorado y es
conveniente transitarlo con luz diurna. Al atardecer llegué a Los Altares, me
instalé en un dormi que tenía los básico, cama y ducha caliente, era todo lo
que necesitaba además de una buena comida después de ese largo día. Luego de
ducharme y acomodar el equipo fui a comer al Comedor Emanuel, un lugar sencillo
pero con excelente atención, disfrute de una comida simple y exquisita servida
por personas amables.
- 11/03/19
TRAMO FINAL.
Al
día siguiente, luego de una buena noche de descanso, me levanté temprano y
luego de cargar el equipo a la moto fui hasta la estación de servicios a
desayunar, allí me encontré con una pareja de moteros un poco mayores que yo, viajaban
en una chopper hacia Esquel, nos pusimos a charlar y se nos fue el tiempo, es
que esas charlas con camaradas en el camino se disfrutan mucho. Este tramo
debía hacerlo despacio dado el estado del camino que hasta Las Plumas estaba
deteriorado, con muchos baches algunos bastante profundos y con un tramo de
ripio de unos 15 km en donde la cinta asfáltica está siendo reparada. Además
quería cuidar el combustible pues la próxima estación de servicio me quedaba a
250 km.
Este
tramo del camino es muy conocido por mí, con Analía, mi esposa, lo hemos hecho
muchas veces, en automóvil e incluso una vez en bicicleta, pero no por ser
conocido lo disfruto menos. Me dio mucho placer esta vez recorrerlo en mi moto,
solo acompañado por mis pensamientos.
A
las 14:15 llegué a Puerto Madryn, mi ciudad.
En San Martín de los Andes.
Edgardo y Esteban.
A orillas del lago Traful.
Esteban y yo en Bahía Manzano.
Camino de los lagos.
Rodando hacia Bariloche.
Allá adelante, los amigos.
Esperando el auxilio para Esteban, en el medio de la nada.
Cruzando la meseta.
Cerca de Paso de Indios.
Cañadón Carbón.
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